Los antiguos seguidores de Zarathusthra (Zoroastro), decían que las almas habían decidido encarnarse acá, en esta Tierra, para ayudar a Ahura Mazda (u Ormuzd, el dios de la Luz y el bien) en su lucha contra el principio del mal (Angra Manyu o Ahrimán). Así, nosotros humanos habíamos hecho una promesa antes de la existencia corporal para venir a una gran guerra entre los principios de bien/mal o de saber/ignorancia.
En el mundo mapuche, si mueres en batalla, te transformas en pillán y sigues librando combate postmortem. Algo semejante se creía en las cosmovisiones nórdicas y hasta en el mundo islámico.
Así, en algunas tradiciones espirituales el sentido heroico de la existencia era enseñado como parte fundamental de la propia creencia. Con el auge de la modernidad, esto se fue perdiendo, pues para el mercader (sujeto dominante de los últimos tiempos) un sistema de consumo total debe ser logrado y así lo que implique una dimensión espiritual rechazado. Es preferible un país-mall que uno donde se eduque en valores. Uno donde la gente vaya sin cuestionarse al gran espectáculo del consumismo, que uno donde la gente desee superarse, cuestionarse y... luchar por sus derechos y por el conocimiento.
Retornar a una visión heroica ayuda a dar sentido a la misma existencia, a la real superación y a compenetrarnos en ese eterno saber del que nos quieren despojar los materialistas de hoy.
Ereshkigal (también conocida como Irkalla y Allatu) es la Reina Mesopotámica de los Muertos, que gobierna el Inframundo. Su nombre se traduce como 'Reina del Gran Abajo' o 'Dama del Gran Lugar'. Ella
era responsable tanto de mantener a los muertos dentro de su reino como
de evitar que los vivos entraran y aprendieran la verdad del más allá.
La
palabra 'grande' aplicada a su reino debe entenderse como 'enorme', no
'excepcional' y se refiere a la tierra de los muertos, que se creía que
se encontraba debajo de las Montañas del Ocaso (al oeste) y se conocía
como Kurnugia ('La Tierra sin Retorno') o como Irkalla, como también era llamada su
reina. Kurnugia
era un inmenso reino de penumbra bajo tierra, donde las almas de los
muertos bebían de charcos fangosos y comían polvo. Ereshkigal gobernó sobre estas almas desde su palacio Ganzir, ubicado en la entrada al Inframundo, y custodiado por siete puertas, las que eran resguardadas por su fiel sirviente Neti. La diosa gobernó sola su reino, hasta que el dios de la guerra Nergal (también conocido como Erra) se convirtió en su consorte y cogobernante durante seis meses al año.
Ereshkigal es la hermana mayor de la diosa Inanna y es más conocida por el papel que desempeña en el famoso poema sumerio El descenso de Inanna (c. 1900-1600 a. C.). Su primer marido (y padre del dios Ninazu) fue el Gran Toro del Cielo, Gugalana, el que fuera asesinado por el héroe Enkidu en La epopeya de Gilgamesh. Su segundo marido (o consorte) fue el dios Enlil
con quien tuvo un hijo, Namtar, y de otro consorte fue concebida su
hija Nungal (también conocida como Manungal), una deidad del inframundo
que castigaba a los malvados y estaba asociada con la curación y la
retribución. Su cuarto consorte fue Nergal, la única pareja que accedió a permanecer con ella en el Reino de los Muertos.
No existe una iconografía conocida para Ereshkigal o, al menos, ninguna aceptada universalmente. El Relieve de Burney (que data del reinado de Hammurabi de 1792-1750 a. C.) a menudo se interpreta como una representación de Ereshkigal. El
relieve de terracota representa a una mujer desnuda con las alas
apuntando hacia abajo de pie sobre el lomo de dos leones y flanqueada
por búhos. Tiene símbolos de poder y, debajo de los leones, hay imágenes de montañas. Esta
iconografía sugiere fuertemente una representación de Ereshkigal, pero
los eruditos también han interpretado que la obra honra a Inanna o al
demonio Lilith.
Aunque
lo más probable es que el relieve represente a Ereshkigal, y aunque posiblemente existen otros
relieves similares de esta misma figura, no sería
sorprendente encontrar pocas imágenes de ella en el arte. Y ello porque Ereshkigal era la deidad más temida del panteón mesopotámico porque representaba el destino final del que no había regreso.
En la creencia mesopotámica, crear una imagen de alguien o algo era llamar la atención del sujeto representado. Se
pensaba que las estatuas de los dioses albergaban a los propios dioses,
por ejemplo, y se pensaba que las imágenes en los sellos cilíndricos de
las personas tenían propiedades "talismánicas". Una
estatua o imagen de Ereshkigal, entonces, habría dirigido o llamado la atención
de la Reina de los Muertos hacia el creador o dueño, y esto estaba lejos
de ser deseable...
Mención temprana y popularidad
Ereshkigal se menciona por primera vez en el poema sumerio La muerte de Ur-Nammu, que data del reinado de Shulgi de Ur (2029-1982 a. C.). Sin embargo, sin duda fue conocida antes, y muy probablemente durante la época del Imperio acadio (2334-2218 a. C.). Se puede hacer referencia a su nombre acadio, Allatu, en fragmentos anteriores al reinado de Shulgi.
En
la época del Antiguo Período Babilónico (c. 2000-1600 a. C.),
Ereshkigal era ampliamente reconocida como la Reina de los Muertos, lo
que respalda la afirmación de que el relieve de la Reina de la Noche del
reinado de Hammurabi la representa. Aunque
las diosas perdieron su estatus más tarde en la historia de
Mesopotamia, la evidencia temprana muestra claramente que las deidades
más poderosas alguna vez fueron mujeres.
Inanna (más tarde Ishtar
de los asirios) fue una de las deidades más populares y puede haber
inspirado a diosas similares en muchas otras culturas, incluida Sauska de los hititas , Astarté de los fenicios , Afrodita de los griegos, Venus de los romanos y quizás incluso Isis de los egipcios. Sin
embargo, el inframundo en todas estas otras culturas estaba gobernado
por un dios, y Ereshkigal es única por ser la única deidad femenina que
ocupa esta posición incluso después de que los dioses suplantaran a las
diosas y Nergal le fuera dada como consorte.
Ereshkigal en El descenso de Inanna
Aunque se temía a Ereshkigal, también se la respetaba mucho. El Descenso de Inanna
se ha interpretado ampliamente, y erróneamente, en la actualidad como
un viaje simbólico de una mujer que se convierte en su "verdadero yo". Las
obras escritas pueden interpretarse de cualquier manera razonable solo
en la medida en que esa interpretación pueda ser respaldada por el
texto. El Descenso de Inanna
ciertamente se presta a una interpretación junguiana de un viaje hacia
la totalidad al confrontar la mitad más oscura de uno, pero este no
habría sido el significado original del poema ni la obra en sí apoya esa
interpretación. Lejos de
elogiar a Inanna o presentarla como un arquetipo heroico, el poema la
muestra como egoísta y, además, termina con elogios para
Ereshkigal, no para Inanna.
Inanna/Ishtar se representa con frecuencia en la literatura mesopotámica como una mujer que en gran medida piensa solo en sí misma y en sus propios deseos, a menudo a expensas de los demás. En La epopeya de Gilgamesh,
el héroe rechaza sus insinuaciones sexuales, por lo que envía al marido de su
hermana, Gugulana, el toro del cielo, a destruir el reino de Gilgamesh.
Después de que cientos de
personas mueren por la violencia dejada a su paso por el toro, Enkidu, el amigo y compañero
de armas de Gilgamesh, lo mata. Enkidu es condenado por los dioses por matar a una deidad y sentenciado a muerte; el evento que luego llevará a Gilgamesh en su búsqueda de la inmortalidad. En la historia de Gilgamesh, Inanna/Ishtar solo piensa en sí misma y lo mismo ocurre en El Descenso de Inanna.
Inscripción del descenso de Ishtar al inframundo
Osama Shukir Mohammed Amin (Derechos de autor)
El
texto comienza señalando cómo Inanna elige viajar al Inframundo para
asistir al funeral de Gugulana, una muerte que ella provocó, y detalla
cómo es tratada a su arribo. Ereshkigal
no está feliz de escuchar que su hermana haya llegado a las puertas de su reino; por lo que le
indica a Neti, que le haga quitarse varias prendas de vestir y adornos en
cada una de las siete puertas, antes de admitirla en la sala del trono. En el momento en que Inanna se presenta ante Ereshkigal, está desnuda, y después de que Annuna de los Muertos la juzgue, Ereshkigal mata a su hermana y cuelga su cadáver en la pared.
Es
solo a través de la inteligencia de Inanna al instruir previamente a su
sirviente Ninshubur lo que debería hacer en caso que ocurriese algo mal, y a la capacidad de Ninshubur para
persuadir a los dioses a favor de su señora, que Inanna resucita. Aun
así, el consorte de Inanna, Dumuzi, y su hermana (deidades agrícolas
que mueren y resucitan) necesitan tomar su lugar en el Inframundo, porque
es la tierra sin retorno y ningún alma puede regresar sin encontrar un
reemplazo.
El personaje principal de la pieza no es Inanna sino Ereshkigal. La
reina actúa según el juicio de sus asesores, los Annuna, quienes
reconocen que Inanna es culpable de causar la muerte de Gugulana. El texto dice:
Los Annuna, los jueces del inframundo, la rodearon. La juzgaron.
.
Entonces Ereshkigal clavó en Inanna el ojo de la muerte.
Ella pronunció contra ella la palabra de ira.
Ella pronunció contra ella el grito de culpabilidad.
La golpeó.
Inanna fue convertida en un cadáver.
Un pedazo de carne podrida.
Y fue colgada de un gancho en la pared.
(Wolkstein y Kramer, 60)
Inanna
es juzgada y ejecutada por su crimen, pero obviamente previó esta
posibilidad y dejó instrucciones a su sirviente Ninshubur. Después de tres días y tres noches esperando a Inanna, Ninshubur sigue las órdenes de la diosa, y acude al padre-dios de Inanna, Enki, en busca de ayuda, y recibe dos galla (demonios andróginos) para ayudarlo a devolver a Inanna a la tierra. Los galla
ingresan al inframundo "como moscas" y, siguiendo las instrucciones
específicas de Enki, se adhieren estrechamente a Ereshkigal.
La Reina de los Muertos se ve angustiada:
No había sábanas extendidas sobre su cuerpo.
Sus pechos estaban descubiertos.
Su cabello se arremolinaba alrededor de su cabeza como puerros.
(Wolkstein y Kramer, 63-66)
El poema continúa describiendo a la reina experimentando los dolores del parto. Los galla se solidarizan con los dolores de la reina, y ella, en agradecimiento, les ofrece cualquier regalo que pidan. Por orden de Enki, los galla responden: "Solo deseamos el cadáver que cuelga del gancho en la pared" (Wolkstein y Kramer, 67) y Ereshkigal se lo da. Los galla reviven a Inanna con la comida y el agua de la vida, y ella resucita de entre los muertos.
Es
en este punto, después de que Inanna se va y se le devuelve todo lo que
Neti le quitó en las siete puertas, que se debe encontrar a otra
persona para que tome el lugar de Inanna. Inanna elige a su esposo Dumuzi mientras que su hermana, Geshtinanna, se ofrece como voluntaria para ir con él; Dumuzi
permanecerá en el Inframundo durante seis meses y Geshtinanna durante
los otros seis, mientras que Inanna, quien causó todos los problemas, seguirá haciendo lo que le place.
Matrimonio de Inanna y Dumuzi
TangLung (Imagen de dominio público)
"El Descenso de Inanna" debió haber resonado en una audiencia antigua de la misma
manera que lo hace hoy, si uno es capaz de comprender quién es realmente el personaje
central. El poema termina con los versos:
¡Santa Ereshkigal! ¡Grande es tu renombre!
¡Santa Ereshkigal! ¡Yo canto tus alabanzas!
(Wolkstein y Kramer, 89)
Ereshkigal
es elegida como el personaje principal de la obra, debido a su posición
como la formidable Reina de los Muertos, y el mensaje del poema se
relaciona con la injusticia: si a una diosa tan poderosa como Ereshkigal
se le puede negar la justicia y soportar el aguijón, entonces también
se puede a cualquiera que lea o escuche el poema recitado.
Ereshkigal y Nergal
Ereshkigal reina sola sobre su territorio, hasta que el dios de la guerra Nergal se convierte en su consorte. En
una versión de la historia, Nergal es seducido por la reina cuando
visita el Inframundo. La deja después de siete días de hacer el amor,
pero luego regresa para quedarse con ella durante seis meses al año. Se han encontrado versiones en Egipto (entre las Cartas de Amarna) que datan del siglo XV a. C. y en Sultantepe, sitio de una antigua ciudad asiria, que data del siglo VII a. C, pero
la versión más conocida, que data del Período Neobabilónico (c. 626-539
a. C.), muestra a Enki manipulando los eventos y enviando él mismo a Nergal al Inframundo para ser el consorte de la Reina de los Muertos.
Un día los dioses prepararon un gran banquete, al cual todos estaban invitados. Sin
embargo, Ereshkigal no pudo asistir porque no podía salir del Inframundo y los dioses no podían descender para celebrar allí su
banquete pues luego no podrían salir. El
dios Enki envió un mensaje a Ereshkigal, para que enviara un sirviente
que pudiera traerle su parte del banquete, y ella envió a su hijo
Namtar.
Cuando
Namtar llegó al salón de banquetes de los dioses, todos se pusieron de
pie por respeto a su madre, excepto el dios de la guerra Nergal. Namtar
fue insultado y quería reparar el daño, pero Enki le dijo que
simplemente regresara al Inframundo y le contara a su madre lo sucedido. Cuando Ereshkigal
se entera de la falta de respeto de Nergal, le dice a Namtar que envíe
un mensaje a Enki exigiendo que le entregue a Nergal para que ella pueda
matarlo.
Reconstrucción de "La Reina de la Noche"
Fideicomisarios del Museo Británico (Dueños del derecho de autor)
Los dioses aprueban esta solicitud y reconocen su legitimidad, por lo que se le dice a Nergal que debe viajar al Inframundo. Enki
ha entendido que esto sucedería, por supuesto, y proporciona a Nergal, catorce escoltas demoníacas para ayudarlo en cada una de las siete puertas
del inframundo. Cuando llega Nergal, Neti anuncia su presencia y Namtar le dice a su madre que ha llegado el dios enemistoso. Ereshkigal
da órdenes de que sea admitido a través de cada una de las siete
puertas, las que ordena deben cerrarse detrás de él, pues desea matarlo cuando llegue a
la sala del trono.
Sin
embargo, después de pasar por cada puerta, Nergal coloca a dos de sus
escoltas demoníacas para mantenerla abierta y marcha hacia la sala del
trono, donde domina a Namtar y arrastra a Ereshkigal al suelo. Él
levanta su gran hacha para cortarle la cabeza, pero ella le ruega que
la perdone, prometiéndole ser su esposa si está de acuerdo y compartir
su poder con él. Nergal consiente y parece arrepentirse de lo que ha hecho. El poema termina con los dos besándose y la promesa de que permanecerán juntos.
Dado
que Nergal a menudo causaba problemas en la tierra, al perder los
estribos y causar guerras y conflictos, se ha sugerido que Enki arregló
todo el escenario para sacarlo del camino. Sin
embargo, la guerra ha sido considerada parte de la experiencia humana,
por lo que Nergal no podía permanecer en el Inframundo de forma
permanente, sino que tenía que regresar a la superficie durante seis
meses al año. Como apostó a sus escoltas demoníacas en las puertas, había llegado por su
propia voluntad y la reina lo había invitado a quedarse como consorte,
Nergal pudo irse sin tener que buscar un reemplazo.
Al igual que en El descenso de Inanna, el simbolismo de Las bodas de Ereshkigal y Nergal (cualquiera de las versiones) toca los mismos temas que la historia griega de Deméter, diosa de la naturaleza y la generosidad, y su hija Perséfone, quien es secuestrada por Hades. En
el mito griego, habiendo comido del fruto de los muertos, Perséfone
debe pasar medio año en el Inframundo con Hades y, durante este tiempo,
Deméter lamenta la pérdida de su hija.
Esta
historia es una buena explicación mítica de las estaciones: cuando Deméter y Perséfone estaban
juntas, el mundo estaba en flor, pero cuando Perséfone regresó al Inframundo, nada crecía y la tierra estaba seca. El Descenso de Inanna corresponde directamente a ello, mientras que El Matrimonio de Ereshkigal y Nergal explica las temporadas de guerra, ya que los conflictos se libraron solo en ciertas temporadas.
Importancia de Ereshkigal
Ereshkigal
siempre se representa en oraciones y rituales como una diosa formidable
de gran poder, pero también y a menudo como alguien que perdona
una injusticia o un error en aras de un bien mayor. En este papel, alentó la piedad en las personas que deberían seguir su ejemplo en sus propias vidas. Si
Ereshkigal podía sufrir la injusticia y continuar realizando sus tareas
de acuerdo con la voluntad de los dioses, entonces los seres humanos no
deberían hacer menos.
Su
significado adicional fue como gobernante del Inframundo, por lo cual se comprendía que recompensaba a los buenos y castigaba a los malos, por
supuesto, pero lo que era más importante: mantenía a los muertos en el
reino al que pertenecían. Las
siete puertas del inframundo se construyeron tanto para mantener fuera a
los vivos como para mantener dentro a todos los que pertenecían allí.
Un culto a los muertos creció alrededor de Ereshkigal, para honrar a
aquellos que habían pasado a su reino y continuar recordándolos y
cuidándolos. Dado que los
muertos no tenían más que agua turbia para beber y polvo para comer, se
colocaba comida y se vertía agua fresca sobre las tumbas, que se pensaba
que goteaba hasta la boca de los difuntos.
El académico EA Wallis Budge escribe:
Las lágrimas de los vivos consolaron a los muertos, y sus lamentos los consolaron. Para
satisfacer los deseos de los muertos, estas ofrendas a veces las hacían
sacerdotes que dedicaban sus vidas al culto de los muertos, y los
parientes de los muertos a menudo las empleaban para recitar
encantamientos que tendrían el efecto de mejorar la suerte de los
muertos en el temible reino de Ereshkigal... El objetivo principal de
todos esos actos piadosos era beneficiar a los muertos, pero debajo de
todo estaba el ferviente deseo de los vivos de mantener a los muertos en
el Inframundo. Los vivos temían que los muertos volvieran a este mundo y era necesario evitar a toda costa tal calamidad. (145)
Ereshkigal, como todos los dioses de Mesopotamia, mantuvo el orden y se enfrentó a las fuerzas del caos. Se
suponía que aquellas almas que habían dejado el mundo de los vivos no
regresarían, y Ereshkigal se aseguró de que permanecieran donde
pertenecían. Si un fantasma regresaba para perseguir a los vivos, uno podía estar seguro de que era por una buena razón y con el permiso de Ereshkigal. Como en otras culturas, las principales razones de un fantasma, eran el entierro inadecuado de los muertos o los actos impíos que habían quedado impunes. Como
reina y guardiana de los muertos, Ereshkigal fue un poderoso
recordatorio para los vivos de observar los ritos y rituales apropiados
en sus vidas y actuar en el mejor interés de sus comunidades inmediatas como en las
más grandes.
- No deja de ser interesante el poco conocimiento de esta importante diosa en el mundo occidental, en especial en el mundo de las personas interesadas o vinculadas a Órdenes Esotéricas de Mano Izquierda, a diferencia de otras deidades oscuras como Kali o Hekate,
- Traducción dedicada a mi pareja Ale, quien me ha ido acercando aún más al misterio de Inanna/Ereshkigal.
Creo que el conflicto actual entre Rusia/Ucrania no es tan simple ni tan reciente como algunos piensan. Hay muchas aristas. Desde los obvios y visibles aspectos políticos y económicos, a otros más sutiles; pero no por ello menos importantes.
Hace justo 20 años, escribí un artículo (LINK) sobre el intelectual que está detrás de Putin: Alexander Dugin (o Dughin). En esa época casi nadie lo conocía en el mundo hispanoamericano.
Intuía que el pensar de ese hombre en algún momento haría historia. Y hoy lo hace: Estamos en la guerra de los grandes espacios: Eurasia frente al espacio Atlantista. Sin embargo y al menos como lo plantea el ruso, en una lucha entre Modernidad y Tradición.
Acá la primera parte del video sobre quien ha sido llamado el "Rasputín de Putin" o "el cerebro de Putin".
Se trata ni más ni menos que de quien fue declarado por Estados Unidos hace años como "enemigo público" y a quien la U.E le negó en alguna ocasión ingresar a Europa. El pensador de la Cuarta Teoría Política, el instaurador del concepto heideggeriano "Dasein" en política, el lector voraz de Guénon, Evola... Y se rumorea que de Crowley.
En mi canal de YouTube (youtube.com/sergiofritz) subí un video de explicación breve a lo que han sido los procesos a los brujos en Chile (Concepción, Chillán y Chiloé especialmente), como indicación de los textos que son mejor referencia para su estudio.
* Los libros mencionados en el video son los siguientes:
- Diablos, brujos y espiritus maléficos. Chillan, un proceso judicial del siglo XVIII (Holdenis Casanova, 1994).
- Maleficio. Historias de hechicería y brujería en el Chile colonial (Eduardo Valenzuela, 2013).
- Brujas y hechiceras. Ritos de vida y muerte (Sonia Montecino, 1994).
- Proceso a los brujos de Chiloé. Chiloé cultura de la madera (M. Mariano y C. Osorio, 1983).
- Los brujos de Chiloé. Documentos de un proceso judicial. (Matias Galleguillos, 2018).
- La Recta Provincia. Una cofradía de brujos en el sur de Chile. (Sergio Fritz, 2015).
- Las salamancas o cuevas de brujería en Chile. (Sergio Fritz, 2018).
Si te interesa conseguir estos 2 últimos libros, contactame por interno o a:
Un día de 2017, cuando era todo caos en mi existir, pensé (siempre nihilista, nunca in-nihilista) si muero pronto, cuál será mi legado?
Y dije: "bueno, creo que la escritura es lo mío. Así que debo elaborar un libro que sea un aporte real!". Entonces surgió "Magia Austral", que es un tremendo homenaje a los pueblos australes, en especial el mapuche, pero también el selcnam, la visión de los criollos, la mujer y varón campesinos, etc. La tesis: el territorio y el clima determinan a sus habitantes y sus creencias.
Revisé como 150 libros para la bibliografía. Me encerré días y noches para leer y escribir. Cerré la librería fisica que tenía. Casi sin dinero y con muchas deudas, nada me importó salvo finalizar Magia Austral. Sabía que esto era (es) importante. Por casi 3 meses fui un zombie. No era raro que me acostara a las 4 am. Di todo de mí para honrar a la gente del Sur. Mostrar algo de su sabiduría, de su cosmovisión y exquisita simbología.
Así nació este libro, el más complejo que he escrito, el más aguerrido (hablo de una lucha cosmovisional entre paganismo y cristianismo, apoyando el primer pensar-sentir), el con más fuentes bilbiográficas, el más provocador en tesis. Un texto que intenta poder ser leído con respeto tanto por gente de la academia y los medios universitarios como por los amantes de la praxis espiritual.
Si deseas adquirirlo lo hallas con @aureaedicioneschile
Ya va una cuarta edición. Para un texto riguroso y repleto de información, no es poco. Mi Magia llegó a España y lo hallas en @edicionesmatrioska
El escrito causó tanto interés que fue el motivo de una entrevista para el excelentísimo podcast El Libro Rojo, programa español que muchos de uds. siguen y que se caracteriza por invitar a las "autoridades" en temas antropológicos. Por supuesto no lo soy, aunque sí un gran buscador y amante de la sabiduría súrica.
Desde 2017 puedo morir tranquilo. Cumplí mi legado. Así que estoy en la sobrevida...
P.d.: Fotos del lanzamiento en @queleo_forestal, cuando no existían las odiosas restricciones de mascarillas y aforos.
Despierto y veo citado por allí a un filósofo que desconocía totalmente: Franz Brentano.
Empiezo a leer sobre él y sus planteamientos. Quedo sorprendido. Filósofo alemán (1838-1917) que dejó la labor sacerdotal por cuestionar la Infalibilidad Papal, es padre de la Fenomenología (influyó a Husserl), de la Psicología de la Intención, del Realismo en la Psicología, etc.
Reviso algunas citas de él y artículos. Y no puedo dejar de recordar ese intento prodigioso, pero olvidado y silenciado en la Historia de la Filosofía, de Julius Evola por exponer el Idealismo Mágico.
Hay en Brentano intuiciones geniales, que lo acercan a ciertas doctrinas tántricas como al concepto de Voluntad crowleiano. Su visión sobre la consciencia, el estar-ahora, el tiempo y la intención son poderosas y no me parecen lejanas.
Interesante sería buscar el punto de encuentro entre Pensar Filosófico y Actuar Mágico...