lunes, octubre 31, 2016

LAS LUMINARIAS, ¿UN EQUIVALENTE A LA FIESTA DE BELTANE, EN TERRITORIO AUSTRAL? (Sergio Fritz)


En estos días los paganos del Hemisferio Norte celebran Samhain.

A nosotros, mujeres y hombres súricos nos correspondería en esta fecha la fiesta de Beltane. Aunque ésta es en su origen una festividad céltica; también podría sernos cercana. Propongo que Beltane de alguna manera llegó a ciertos lugares de Chile, especialmente a Calbuco, Chiloé, donde posiblemente por la influencia gallega, nación celta (recuérdese que a Chiloé llegan muchos gallegos; es más a Chiloé los españoles la llaman "Nueva Galicia"; por otro lado la cantidad de símiles entre la mitología gallega y la chilota son numerosos). Y así, sabemos que en Calbuco se conmemora la Fiesta de la Candelas. Al igual que Beltane es una ceremonia popular y  donde el fuego y las antorchas son centrales. En el caso chilote por adopción católica dice relación con el santoral de San Miguel (de hecho el nombre exacto de Calbuco es San Miguel de Calbuco); por lo cual simbólicamente y desde la perspectiva cristiana marca el inicio del triunfo de la luz por sobre la oscuridad. En la iglesia parroquial de Calbuco existe una antigua escultura del santo luchando contra Lucifer. 



Encendido de las  luminarias en Calbuco. Foto del CNCA
(La Fiesta de las Luminarias en Calbuco. FUENTE: CNCA)

Aunque la fiesta de las luminarias se efectúa a fines de septiembre, de alguna manera quiere indicar el triunfo de la fecundidad y la luz que en el ciclo anual empezará a hacerse cada vez más duradera por sobre la oscuridad de la noche. Es un rito en que participa todo el pueblo, el que goza ya desde la previa recolección de ramas de coligue (uno o dos días antes de la noche de las Luminarias) hasta el encendido de éstas.

¿Podría corresponder a nuestro Beltane? Quién sabe. La pregunta está lanzada. Espero que estas reflexiones puedan ayudar a preguntarnos por nuestra identidad, conocer las fechas adecuadas para el hemisferio austral y a acercarnos a la naturaleza, celebrando los ritos vinculados a su fertilidad.

FUENTES:

http://cuadernoscaicaen.blogspot.cl/2014/09/las-luminarias-de-calbuco.html
http://identidadyfuturo.cl/2013/09/noche-luminarias-calbuco/
http://www.celtiberia.net/es/conocimientos/?idp=1702
http://enxebreordedavieira.blogspot.cl/2009/05/la-fiesta-de-beltane-la-fiesta-celta.html



domingo, octubre 09, 2016

LA IMAGEN DE UN GUERRERO TEHUELCHE O AONIKENK (Sergio Fritz Roa)





Es cierto: Una imagen a veces habla más que cien palabras. 

Al ver esta fotografía uno puede sentir la fuerza del cacique, la mirada dura. Hoy a nosotros hombres modernos,  afeitados, perfumados, y viviendo una existencia alejada de la naturaleza, podrá sorprender la rudeza de aquel cacique que sostiene una lanza y cuatro calaveras. Pero en el mundo donde este hombre tehuelche o aonikenk amó, luchó y murió aquello era dignidad.

¿Qué sabemos de los aonikenk? No mucho. Su gran tamaño, cercano en muchos casos a los dos metros, hizo que los europeos los llamaran "patagones". Creían en la magia, usaban talismanes, concebían  la existencia de seres malvados que vivían en el mundo subterráneo, y sus entierros los realizaban conjuntamente con el sacrificio de caballos; pues creían que el hombre seguiría cabalgando con su corcel en el otro plano. Como en toda sociedad arcaica, la aonikenk tenía ritos de iniciación, que marcaban las etapas de la vida humana. Las iniciaciones comprendían no solo al hombre sino a la mujer. El cacique era quien dirigía a la tribu.


La fotografía se encuentra en el libro "Nahuel Huapi. Panoramas, leyendas, historias", de D. Hammerly Dupuy, Sociedad Geográfica Americana, Buenos Aires, 1946 p. 65. Y el texto que la acompaña dice: 
"Cacique tehuelche, guerrero, Calfitru Cañupal, fallecido a los 103 años".