domingo, diciembre 18, 2011

EL CERRO DE LA MUERTE Y SUS ARCANOS (SERGIO FRITZ)

 
 
 
Hace unos años buscando información sobre arqueología en la zona central chilena, hallé un breve artículo incluido en el sitio web de Chicureo. Esta localidad se encuentra en la provincia de Chacabuco, comuna de Colina. a no muchos kilómetros de Santiago.



Muchos son los misterios que rodean a Chicureo, a pesar de tratarse de una zona muy pequeña, no obstante tener un desarrollo muy sostenido.



Desde ya, el mismo nombre. Se dice que inicialmente se llamaba dicho sector "Santa Luz", lo cual nos podría aclarar muchas cosas respecto de lo que hablaremos posteriormente. Sin duda, parece ser un centro espiritual antiguo, vinculado por tanto a la geografía sacra de América.

SIGUE EN:http://geografiasacra.blogspot.com/2011/12/el-cerro-la-muerte-y-sus-arcanos-sergio.html

domingo, septiembre 18, 2011

LA FELICIDAD SEGUN SRI RAMANA MAHARSHI




Ramana Maharshi fue uno de los últimos grandes sabios que ha dado ese país-continente que es la India. Su doctrina no es otra que la Advaita o No-Dualidad.


En una ocasión en que se le preguntó sobre la felicidad respondió algo que revela una vez más la sutileza de su pensamiento, la armonía de su ser.

En tiempos que se nos quiere hacer creer que la felicidad dice relación con el acumular cosas materiales, es saludable leer a este maestro que llamaba a René Guénon (´Abd al-Wahid Yahia, en su nombre islámico), "el gran Shaykh".

Sin duda, los dos fueron dos representantes autorizados de la Tradición.

Leamos a sri Ramana, entonces, y su concepto de felicidad:


"La felicidad es la naturaleza misma del Sí mismo; la felicidad y el Sí mismo no son diferentes. No hay ninguna felicidad en ningún objeto del mundo. Nosotros imaginamos, a través de nuestra ignorancia, que sacamos felicidad de los objetos. Cuando la mente sale, experimenta sólo miseria. En verdad, cuando se cumplen sus deseos, vuelve a su propio lugar y goza la felicidad que es el Sí mismo. Similarmente, en los estados de sueño profundo, samadhi, desmayo, y cuando se obtiene el objeto deseado o se elimina el objeto no deseado, la mente deviene vuelta hacia adentro, goza la pura Felicidad del Sí mismo. Así pues, la mente se mueve sin descanso, saliendo del Sí mismo y volviendo a él alternativamente. Debajo del árbol la sombra es agradable; a campo abierto el calor es abrasador. Una persona que ha estado caminando al sol siente fresco cuando llega a la sombra. Alguien que va constantemente de la sombra al sol y del sol a la sombra, es un necio. Un hombre sabio permanece constantemente en la sombra. Similarmente, la mente del que conoce la verdad, no deja al Brahman. La mente del ignorante, al contrario, da vueltas en el mundo, sintiéndose miserable, y por un ratito vuelve a Brahman a experimentar felicidad. De hecho, lo que se llama el mundo es sólo pensamiento. Cuando el mundo desaparece, es decir, cuando no hay ningún pensamiento, la mente experimenta felicidad; y cuando el mundo aparece, sufre miseria".

domingo, julio 24, 2011

A TERESA WILMS MONTT (SERGIO FRITZ)






Teresa:

Ojos grandes. Palpitantes.

Como tu vida, sangrante.

La mirada disparada a otros mundos:

Tus sueños.

¡Ah, esos sueños de seda, amor, semillas y árboles otoñales!


Añoras a tus hijas, de las que se te despojó.

Añoras al océano, que un momento deseó hacerte dormir para siempre.

Añoras al joven amado, que fue eclipsado por tu fuego.


Bella fuiste (¡esa, tu maldición!).

Todos te admiraron, quisieron, crucificaron.

Chilena cual reina caminando en Buenos Aires, Madrid, París…

El mundo pudo ser tuyo; pero insensata fuiste para tu tiempo.

Dejaste, sin embargo, una estela violeta que trasciende las décadas.


Rebelde.

Nostálgica.

Siempre cercana a la inquietud del mármol, y al cuervo que se yergue sobre éste.

Tal vez esa cruz en tu cuello de la cual nunca te alejabas…

Un aviso. Un destino.


Teresa:

Viajaste, huyendo de ti misma,

Pero olvidaste que la Tierra es un círculo asfixiante,

Si no hay amor.

Por eso, cortaste tu vida,

Ya exhausta.


Dolor

Ausencias


La mirada disparada a otros mundos:

Tus sueños.

Esos que tejiste cuando estuviste enclaustrada por mandato familiar;

Que expresaste en tu poesía lunar;

En tu voz impresionante.

Tus sueños.


Ahora, solo duerme, Wilms Montt.

Que tu ángel-niño Anuarí

Te recibirá,

Para besar los cofres que resguardan esos ojos grandes.

Palpitantes,

Como tu vida,

Como tu ansiada muerte.

Iquique, 24 de Julio de 2011

sábado, julio 16, 2011

EL EXTRAÑO SER DE IQUIQUE


(Iquique. Fotografía de Sergio Fritz)

Acaba un frente de mal tiempo en Iquique. Durante dos semanas hubo días muy helados, nublados e incluso lluvias y una rara tormenta roja (Ver este video: http://www.3tv.cl/index.php?m=video&v=19136). Esto es inusual en el desierto más árido del mundo, lo que alarmó a muchos. Se habló no solo de cambio climático, sino de la llegada del apocalipsis, la cercanía del tan esperado terremoto que ha de barrer Arica e Iquique, de castigos divinos.Y justo es hoy sábado 16 de Julio, día con un bello sol, cuando se celebra la fiesta de La Tirana, a la cual concurren los fieles católicos (aun cuando justo es decirlo tiene mucho de paganismo).





(El raro panorama de Iquique durante la primera quincena de Julio de 2011)


Estando yo en estas tierras por motivos laborales-culturales, escuché una extraña historia.

Ocurre días previos a la tormenta roja o de arena.

Una señora de Iquique ve en su patio un animal fantástico. Se trata de un pájaro de unos 50 centímetros, con cola de pez y bigotes de gato. Al darse cuenta que ello rompe las leyes biológicas conocidas llama a sus conocidos, quienes también pudieron ver la creatura. El animal estuvo allí más de una hora, y como ocurre en estos casos, no se hicieron fotografías...

Cuando llegaron los días de la lluvia y la tormenta de arena la señora de la que escribo, entendió lo sucedido: se trataba de un "pájaro de mal aguero".

No tengo referencias sobre un animal fantástico con las características descriptas. Si alguien las tuviera, le agradeceré me las haga llegar.

viernes, junio 17, 2011

LA MIRADA DE LA AMADA (SERGIO FRITZ)

“… porque aceptando la fatalidad del amor me rendí al peligro de muerte”.

(“El puñal”, Leopoldo Lugones)

Esta noche reflexiono sobre los ojos de la Amada. Algunos escritores han intuido este misterio femenino, sí del Eterno Femenino. Dante y los Fedeli d´Amore por ejemplo.

En la literatura del siglo XX, rescato dos ejemplos. Un chileno y un argentino. Miguel Serrano y Leopoldo Lugones. Dos escritores maravillosos, malditos, independientes, cuestionables, pero sinceros. Dos magos de las letras.

Pues si la mirada femenina es intensa, misteriosa, prístina, sin embargo la mirada de la Amada, aquella que posee las Llaves, lo es dos veces. Pues es mortal. Sangre y lágrimas que devela su ser y que atraparán para siempre al hombre.

Pero también es capaz de dar vida, aunque una vida en el más allá.

De qué Amada nos hablan estos escritores. De la reina de Saba. Lilith. Kali. La Virgen negra de los alquimistas.

La que aparece y destroza nuestro orden aparente. La que modifica las creencias. La que incendia el alma, para hacer de sus cenizas una nueva, tal vez más corpórea, tal vez más sutil.

La que porta las Llaves y las entrega al guerrero para que la ame una vez más, para que beba su aliento.

Serrano en toda su Obra nos habla de Ella. Pero, es en “Las visitas de la reina de Saba” donde es poseído de alguna manera por este símbolo, para enseñárnoslo. Gran misterio es éste, pues no se trata de mera fantasía; es algo que el mismo escritor chileno vivió y padeció a través de esa mujer llamada Irene, quien muere joven para vivir eternamente en la prosa poética de Serrano.

Lugones en “Cuentos fatales” comprende bien que esos ojos femeninos no obstante su perfección, y tal vez por eso mismo, son señal de ominoso futuro. Los relatos vinculados a Ella, en sus “Cuentos fatales” indican que esa mirada es misteriosa, antigua, y a la vez mortal. Su realeza es aplastante. Pero ¿puede ser de otra forma si estamos ante el Mysterium mismo?

Se relaciona la arquetípica Reina de Saba con la serpiente. Así lo intuyen ambos escritores. Y es lógico. Kundalini es su símbolo más evidente, pues Ella despierta a la serpiente. Eva cae seducida por la serpiente; Lilith en cambio es la que la domina.

En “Los ojos de la reina”, Lugones es explícito en este aspecto. Pero Serrano también lo es en “Las visitas de la reina de Saba” cuando nos indica que ella portaba la serpiente. En una entrevista, el escritor dirá que el único órgano del Amor realmente son los ojos, pues los otros (órganos sexuales), en verdad han sido “mezclados”, “atacados” por el demiurgo, al ser además órganos de la excreción. Por tanto, solo los ojos se mantienen puros, inatacables, como espejo del alma, como reflejo del espíritu.

Los ojos inicialmente paralizan al amante, pero luego permiten entrar a otros mundos. Así fue con Dante, quien pudo llegar incluso al infierno y al cielo.

Lo fatal es lo siguiente: hacen añorar ese otro lado, esa sed de inmortalidad. Quien la ve, no la olvida. Quien siente su mirada es helado para siempre. El signo de Caín se ha grabado en su frente y nada satisface su querer.

Noche del 18 de junio de 2011.


sábado, junio 04, 2011

GIULANO KREMMERZ (1861-1930)




Si mal no recordamos fue gracias a esa formidable antología "La magia como ciencia del espíritu" (se encuentra traducción española por Ediciones Heracles, Argentina), dirigida por Julius Evola, que leímos por primera vez el nombre iniciático de Giulano Kremmerz (nombre civil: Ciro Formisano). Otras referencias hallamos en Evola, en su "Máscara y rostro del neoespiritualismo" y en su libro "Metafísica del sexo".

Totalmente desconocido en Hispanoamérica, salvo por pocos, su único libro en nuestro idioma es: "Introducción a la ciencia hermética", editado en 1985 por Ediciones Obelisco, en España. De dicho texto junto a un grupo de hermanos en el Arte hicimos una lectura crítica que fue de gran provecho.

Fundador de una sociedad hermética, fue uno de los grandes expositores de una Magia tradicional. Sus estudios sobre la "Porta Magica" de Roma son importantes, como su visión general de la Magia, en sus vertientes teórica y práctica. Nos parece que Kremmerz encuadra muy bien en el Occidente moderno los principios fundantes de la Magia, a la vez que la sitúa dentro del Hermetismo. También la creencia que tanto el cuerpo como el espíritu son claves en el trabajo esotérico, debe ser destacada.


Como enigma es su viaje a Sudamérica, donde habría contactado con las viejas culturas amerindias.


Hoy deseo recomendar vivamente su lectura.

Existe mucho material disponible en italiano, que será útil a todo amante del Hermetismo y la Magia.

Algunos sitios recomendables son:


También relacionados, aunque indirectamente, con Kremmerz, son mis artículos:


Sergio Fritz Roa, 2011.

viernes, abril 22, 2011

FULCANELLI Y EL MISTERIO DE LA ESFINGE (SERGIO FRITZ)






Mucho se ha dicho y se seguirá diciendo acerca de la identidad real del maestro alquimista Fulcanelli. Nosotros hace años mostramos de manera sucinta algunas de las principales teorías al respecto (1).


Entre los posibles candidatos hay quienes han postulado al célebre astrónomo Camille Flammarion (1842-1925) como el verdadero autor de "El misterio de las catedrales" y "Las moradas filosofales". Esta tesis la postula hoy Frédéric Courjeaud, en "Fulcanelli: Una identité revélée" (2).


Si bien es cierto que no estamos de acuerdo con dicho planteamiento, es factible que Flammarion haya participado de alguna manera en la identidad Fulcanelli, siempre que se entienda ésta como algo colectivo.


De inmediato, agregaremos algunas ideas o datos que nos parecen de cierta relevancia en la discusión actual. Y así hacemos presente que en "El misterio de las catedrales" Fulcanelli al tratar las vírgenes negras, cita al astrónomo (3). Además, lo siguiente: Camille era hermano de Ernest Flammarion (1846-1936), fundador de las "Editions Flammarion", las cuales, conveniente es saberlo, aún existen. No deja de llamar la atención que sea este sello el que editó parte importante del trabajo no solo de Camille sino de otros candidatos a Fulcanelli: el librero Pierre Dujols (1862-1926) y el egiptólogo Schwaller de Lubicz (1887-1961)… Por último es conocido el interés de nuestro autor, como varios escritores franceses, por temas como lo paranormal, el mesmerismo y el conocimiento antiguo, incluso hermético.


Pero hay más, tal como veremos en este trabajo




CONTINUA LA LECTURA EN:

miércoles, diciembre 29, 2010

TRADUCCION AL ALEMÁN DE LIBRO DE SERGIO FRITZ SOBRE H.P.LOVECRAFT



La exclusiva editorial alemana Regin-Verlag, dedicada a metapolítica y estudios tradicionales, publicará a inicios de 2011 el libro de Sergio Fritz Roa "Cruzando el Umbral. Visiones sobre la obra de H.P.Lovecraft". Dicho libro en español está solo disponible en formato electrónico; pero dentro del primer semestre de 2011 se espera su publicación en formato en papel.

Bajo el título "Jenseits des Abgrunds" y subtítulo "Im Reich des Howard Phillips Lovecraft", el libro tendrá 160 pp. y un valor de 16,95 euros. Ya está operativa la preventa.

Se trata de una colección de artículos, la mayoría inéditos, acerca de la vida y obra del gran escritor fantástico H.P.Lovecraft, desde una perspectiva que utiliza los estudios simbólicos, en la línea de autores como Mircea Eliade, para indagar en las profundidades de la prosa lovecraftiana.

Para más detalles visitar el sitio:
http://www.regin-verlag.de/shop/product_info.php?info=p490_Sergio+Fritz-Roa%3A+Jenseits+des+Abgrunds.html

La presente es la segunda traducción de una obra de Fritz Roa. La primera fue de la novela "El Jardín de Trincheras", traducida al italiano como Giardino di trincee, (ALF, Roma, 2010): http://corrieremetapolitico.blogspot.com/2010/03/giardino-di-trincee.html



martes, diciembre 14, 2010

MISTERIOSO DESCUBRIMIENTO EN CHILOÉ (SERGIO FRITZ ROA)




(Arriba, fotografía del importante reportaje del diario "Las últimas noticias"del día 14 de Diciembre de 2010)


Grande fue mi sorpresa cuando un corresponsal me señala a través de un mensaje que podría ser de mi interés una información publicada el día de hoy en el diario “Las Últimas Noticias” acerca de un descubrimiento de dos posibles moais… en Chiloé.

El artículo del diario contiene tres imágenes de las misteriosas esculturas y las opiniones de algunas personas, relacionadas o no con el mundo científico. Como suele ocurrir en estos casos de hallazgos que ponen en jaque la historiografía oficial, la versión de los arqueólogos no solo es escéptica, sino que da prácticamente por sentado, sin tener elementos suficientes aun, que se trataría de algo moderno, que incluso no ha de poseer más de 10 años de facción. Como argumento de una posible hechura moderna se indica que no hay antecedentes semejantes a dicha escultura en la zona austral.

(Megalito chilote)

Disiento de las afirmaciones de los arqueólogos entrevistados.

En primer lugar, sí parece tratarse de expresiones de arte antiguo; y en muy juicio no vinculadas directamente con los moais pascuenses.

En segundo lugar, sí podría haber otras demostraciones de esculturas antiguas semejantes en el sur chileno. Un ejemplo es para mí el namuncura de Río Bueno, encontrado por el investigador Oscar Fonck e incluido en su libro “Construyamos arcas” (Editorial Orbe, Santiago, 1965). Si se analizan ambas esculturas hay muchas similitudes. Se trata desde ya de presencias de una cultura desconocida, que no parece ser mapuche, huilliche u otra de la que haya registros (en el caso del namuncura de Río Bueno además la parte posterior de la escultura contendría inscripciones rarísimas). Son objetos pétreos. Son esculturas que representan solo un rostro y no el cuerpo entero. El trazado de la boca, la nariz y los ojos son idénticos. Son elementos líticos de un tamaño alrededor del metro de altura.


(Arriba el namuncura de Río Bueno. Dibujo de Oscar Fonck Sieveking)


(Comparar ambos megalitos, especialmente la acentuación de los labios y la nariz)

Además, y suponiendo que éste fuera el primer caso de un hallazgo semejante, no debería deducirse que sea falso; sino que por el contrario, exigiría un estudio más acabado al respecto.

Las interrogantes son muchas. Desde ya, ¿quiénes fueron sus constructores? Y, ¿qué representaban estos megalitos?

SIGUE EN:
http://geografiasacra.blogspot.com/2010/12/misterioso-descubrimiento-en-chiloe.html

jueves, diciembre 09, 2010

LAS HIPOTESIS DE HECTOR MOREL EN TORNO A FULCANELLI (Sergio Fritz Roa)



(Portada de la primera edición en español de "Las moradas filosofales")



Héctor Morel es un traductor argentino, y gran amante del esoterismo. Ignoro si aún vive. Dirigió (¿dirige?) el Anuario de la Editorial Kier. En el correspondiente al año 1977 publicó un interesante artículo llamado "El caso Fulcanelli. Las incógnitas de un nombre", donde analiza el significado del nombre Fulcanelli, y sobre quién era aquel que se ocultó bajo este bello pseudónimo.


Según el autor las hipótesis que se han dado sobre el verdadero Fulcanelli girarían en torno a los siguientes personajes:


1.-Pierre Dujols;

2.-Jaubert, personaje por determinar;

3.-Un hermano de Dujols;

4.-Un desconocido;

5.-El escritor J.H.Rosny (aclaremos que este pseudónimo comprende a dos personas):;

6.-E. Canseliet;

7.-Auriger, un hermetista;

8.-J.J.Champagne;

9.-Sauvage;

10.-Un pseudónimo colectivo;

11.-R. Steiner;

12.-Max Roset; y

13.- Un tal Faugeron



En el parecer de Morel ninguna de estas hipótesis tiene bases serias, salvo las implícitas en los números 4 y 10.


Nosotros pensamos que lo más posible es que se trate de un nombre colectivo (cuestión muy usual, por lo demás, en la Antigüedad y en los seguidores de la gnosis hermética); pero que, obviamente, era dirigido por un Maestro, quien habría impreso "personalidad" a los escritos del pseudónimo "Fulcanelli". Esto lo decimos, porque es evidente que quien escribió finalmente "Las moradas filosofales" como "El misterio de las catedrales" son la misma persona; lo cual se aprecia en el exquisito estilo del lenguaje. ¿Acaso el nombre Fulcanelli no era un hierónimo? Es decir, un nombre relacionado con una determinada función esotérica. Este es nuestro criterio. Nos apoyamos en lo estudiado por Jean Reyor (que cosa curiosa, es criticado por Canseliet, el discípulo de Fulcanelli, en el prólogo a la tercera edición de "El misterio de las catedrales") y por Jean Robin; los cuales, me parece, han tomado la idea de René Guénon. Así, Reyor dice que el nombre Malaquías no era el de un individuo, sino el de una función espiritual. Robin expresa que "en la historia del esoterismo cristiano, y principalmente en el Hermetismo, existen muchos otros nombres que no son nombres individuales y tampoco "seudónimos literarios": Basile Valentín (<>), el Filaleteo (el Amigo de la Verdad), el Cosmopolita, etc." (citado en Robin, Jean, "Operación Orth". Ediciones Heptada. Madrid . 1990. Nota al pie de la página 179).


(Blasón incluido al final de la edición francesa de "El misterio de las catedrales". El lema sería un compuesto del apellido Champagne)


Pero esta tarea de saber quién era en verdad Fulcanelli, nos parece a la larga un tanto ociosa. El hecho es que nos ha legado dos maravillosos libros y esto es lo importante.


Sin embargo, los aportes de Morel van por otro camino, y esta es sin duda la razón del presente trabajo.


Luego de plantear las posibilidades que Fulcanelli sea uno de los personajes arriba aludidos, analiza etimológicamente, y no sólo etimológicamente, la palabra elegida por el autor de "El misterio de las catedrales".


Veamos. La palabra deriva de "Fulciu, fulcis, fultum". Esta palabra significaría en el latín de Cicerón algo como "apoyo". Y a esta palabra se sumaría "anellus, anelli"; o sea, anillo, círculo.

Así obtenemos Fulc (iu) anelli, que significa "anillos que se sostienen" o " que se apoyan entre sí". ¿Y qué idea da esta frase? Morel dice que la de una cadena... Lo que para nosotros no es más que Tradición, en el sentido otorgado por René Guénon. Y esto sí que es coherente y más importante que saber la persona que ocupó el pseudónimo analizado. Pues aquí ya entramos en un terreno profundamente espiritual y no personalista. Cadena o Tradición... Cabe hacer notar algo importante: Fulcanelli continuamente nos recuerda que debemos leer a los clásicos. Es obvio: la Alquimia ante todo es una cadena -discípulo y Maestro- que nace desde los primeros tiempos y que se prolonga hasta hoy día.



Descomponiendo la palabra, Morel descubre ciertas posibilidades que no debemos dejar de lado.

Por ejemplo,

FULCANELLI

LECUFIN AL



Lo que da L¨ECU FINAL, es decir el escudo final. Morel dice "el Escudo Final, según la clara referencia al escudo que aparece al terminar la obra, en su original francés, donde se lee el lema UBER CAMPA AGNA ya citado". Morel se refiere al escudo que se halla en las últimas páginas de la edición original francesa de "El misterio de las catedrales".


Las ideas expuestas por Morel nos parecen bastante serias y dignas de ser consideradas.

Es claro que quien se escondía en el pseudónimo Fulcanelli, había elegido ese nombre por alguna razón muy específica. Esto ya sea si él se dio ese nombre, o, caso más posible, que una determinada sociedad -¿Los Hermanos de Heliópolis?- se lo haya otorgado.

El lector atento sabrá a qué nos estamos refiriendo. Esta Ciencia es real, muy seria y precisa. En ella nada "anda flotando". Es sumamente lógica, y, por tanto, perfecta. Nada es casual, y todo guarda relación.


Es obvio: el nombre Fulcanelli no podía ser antojadizo. Alguna función integra dentro de la Obra.


Tal vez con estos datos, más la lectura atenta de las dos obras del Gran Adepto, el estudioso pueda internarse en la solución del enigma Fulcanelli, misterio, que, como hemos dicho, sólo interesa desde un aspecto esotérico y no detectivesco (es decir determinar quien era la persona que se ocultó bajo ese nombre; ya sea Champagne, Canseliet u otro), afán este último muy moderno, y contrario a la idea tradicional de respetar el secreto... Nosotros sólo aportamos claves o direcciones para que el interesado serio pueda entender un poco más sobre ALQUIMIA, sin por cierto eludir la regla anterior. Pues la tarea del escritor es insinuar, no desvelar. Quien en definitiva debe descubrir el velo es el lector.

SERGIO FRITZ.

(27 de abril de 2001)

P.D de Julio de 2008: Desde 2001 hemos leído muchos trabajos sobre la identidad de Fulcanelli, algunos que aportan valiosa informacion y otros que en verdad confunden más que ayudar. Debido a algunas investigaciones relacionadas con la posible presencia de Fulcanelli (o al menos el guía del grupo que hoy conocemos como Fulcanelli) en Sudámerica, pronto volveremos sobre el asunto.

jueves, septiembre 23, 2010

CHARLA SOBRE ROSACRUCES Y JESUITAS Y SU BÚSQUEDA DE LOS CENTROS ESPIRITUALES OCULTOS EN AMÉRICA DEL SUR


(Primera lámina del "Typus Mundi", un texto con grabados realizado por jesuitas, de claro contenido alquímico. Este dibujo es excepcional y no ha sido incluido en las últimas ediciones del T.M. Vemos a san Ignacio de Loyola, fundador de la orden jesuítica de pie sobre América. También es interesante la orientación del mundo, que no es la habitual, pues América del Sur figura hacia arriba).

El día domingo 26 de Septiembre de 2010 a las 11:30 en la sala F.Heinlein del Centro Cultural Montecarmelo, en Providencia, Santiago daré una charla sobre la búsqueda de los centros espirituales ocultos, especialmente de la Ciudad de los Césares, por rosacruces y jesuitas.

Hablaré del imaginario rosacruz y especialmente jesuitico que se construyó en base a América del Sur como las tierras del Preste Juan, o Rey del Mundo.

Daré información novedosa sobre la presencia en nuestro continente de estas dos agrupaciones, haciendo hincapié en su residencia y viajes en Chile y Argentina, considerando su conocimiento esotérico.

Están todos invitados. La conferencia es gratis.

sábado, septiembre 04, 2010

El Icono y la Tradición Espiritual Cristiano-Oriental (Homero Basilio Reyes)

Un bello artículo acerca del Icono.
Lo recomiendo.

Sergio Fritz.

El Icono y la Tradición Espiritual Cristiano-Oriental


“Para los ojos humanos esta belleza es inaccesible, solamente el conocimiento y el alma pueden alcanzarla. Cuando esta belleza iluminaba a los Santos, entonces, dejaba en el alma de ellos una insaciable sed. Aquéllos, a los cuales el amor de Dios tocó y colmó, no pudieron contener su ímpetu amoroso. Llenos de deseo de contemplación de la belleza de Dios, ellos rogaban que su contemplación divina se prolongara por toda la eternidad.”(1)

San Basilio el Grande

Antes de hablar del “icono” en sí, debemos centrar primero nuestra mirada hacia aquella mentalidad creadora que dio origen a las obras de arte que son objeto de nuestro ensayo. Lo hacemos así, no solo para dar una “orientación” sino también, porque el icono no fue hecho para el simple goce estético sino para que sea un instrumento de espiritualidad y piedad al servicio todos los fieles.

Debemos situarnos en el llamado “cristianismo oriental” que incluye a la Iglesia Ortodoxa, en primer lugar y Católica de rito oriental, en segundo lugar. Dicho cristianismo de oriente está fuertemente enraizado en la enseñanza de Cristo y sus apóstoles, continuada y desarrollada por los Padres de la Iglesia, conjunto con los siete concilios ecuménicos (2). Tampoco debemos olvidar la vida de la Iglesia, su teología y sus fiestas; la historia religiosa de las iglesias de oriente, es en gran parte la historia de monjes, de ascetas, eremitas y santos, que por el amor de Dios dejaron todo, en aras de la contemplación plena y la paz interior.

Muchas de estas historias llegan hasta nosotros contándonos las vidas de aquellos héroes de la santidad que inspiran a todos los fieles cristianos. La gran riqueza espiritual y contemplativa que encontramos en dicho contexto se puede de alguna forma rastrear hasta en la literatura moderna; por ejemplo, no es casualidad notar que el protagonista del libro “Relatos de un peregrino ruso” llevara en sus viajes la Biblia y la Filocalía (3), o en el libro (de Vladimir Soloviev) “Breve relatos del anticristo”, el personaje que encarna al representante de la Iglesia Ortodoxa se llame Juan, el mismo nombre del evangelista que resalta por su contenido espiritual y celestial.

La teología cristiano-oriental se caracteriza por resaltar la plenitud de las personas divinas (de la trinidad), sus diferencias, su unidad en el amor, además de estar fuertemente vinculada (la teología) a la practica religiosa o sea a la relación directa con Dios, por eso un sabio del mundo ortodoxo, Evagrio Póntico, pudo decir: “Si eres teólogo, rezas de verdad, y si rezas de verdad, eres teólogo”(4) . No hay una dualidad entre los tratados teológicos , la mística y la ascética sino armonía, pues según esta concepción “la mística no debilita la racionalidad, sino que la salva y le da horizontes sin fin.” (5). Esto se prueba cuando se analizan los métodos de oración y demás ejercicios espirituales como por ejemplo la famosa “oración de Jesús” (también llamada “oración del corazón”) que consiste en la simple repetición constante de la frase “Señor Jesucristo, ten piedad de mi pecador”. (6)

La tradición Ortodoxa habla de hacer bajar el intelecto al corazón para que exista una unidad entre el conocer y el querer, y de esta forma mantener el “recuerdo de Dios” apartándonos de las pasiones que nos distraen de lo espiritual; en palabras de Teofano el recluso: “Por este medio, el recuerdo de Dios se establecerá en el intelecto y la presencia de Dios brillará en vuestra alma como el sol” (7)

A riesgo de ser repetitivos, nos parece ilustrativo contar una historia del libro ya mencionado, “Relatos de un peregrino ruso”, allí se cuenta una anécdota del peregrino que se encuentra con un leñador que estaba recluido en los bosques y que después de varias mortificaciones corporales y oraciones para purgar sus pecados y salvarse del infierno, empezó a dudar de las verdades de Fe, al oír esto, el peregrino le contesto al leñador: “…la abstención de los pecados por miedo a los tormentos del infierno no es valida ni fructífera y que es imposible librar el alma de los pecados por otro medio que no sea cuidar la pureza de la mente y del corazón, cosa que se logra por medio de la oración interior” (8) y más adelante explica que es inútil mortificar el cuerpo esperando una recompensa por lo que lo que le aconseja a este leñador lo mas importante: “Por más que mortifiques tu carne y hagas trabajos físicos y sacrificios, si no tienes a Dios siempre en tu mente y la oración ininterrumpida de Jesús en tu corazón, jamás te librarás de los malos pensamientos y siempre estarás dispuesto a caer en pecado por el motivos más insignificante.” (9)

Se puede decir que en el clima cristiano de oriente hay un equilibrio entre la espiritualidad individualista y el institucionalismo estéril ya que la vida se hace en la Iglesia, unida a sus clérigos y dogmas y la búsqueda de la santidad implica una verdadera conversión o sea un cambio de mente (lo que en griego seria “metanoia”) y no un formalismo de tipo social o moralista. De aquí se desprende un tema al que hicimos una pequeña alusión que es el de los ascetas y santos, por eso la figura del Staretz, que es el nombre dado a ciertos ermitaños o peregrinos que alcanzan fama y respeto por la santidad de su vida y son acogidos como guías espirituales.

De ellos hay muchísimos ejemplos como el de San Antonio, que en su juventud se entregó a la soledad para tener un contacto más pleno con Dios. Así Antonio pasó a la historia como una de las figuras más importante del monacato de oriente. Otro menos conocido pero no menos interesante es el de Jorge de Transilvania o el “Viejo Jorge”, venerado en Rumania y en el monte Athos. Lo más notable es que fue un peregrino (que hasta llegó a Jerusalén) de vida santa en el siglo XIX y que hoy en día el pueblo lo venera como un santo. Decimos que es notable porque generalmente solemos retrotraer esta clase de santos a tiempos más lejanos y porque vemos que clase de valores tiene aquel pueblo al venerar a un hombre de semejantes características.

Por motivos obvios, no podemos extendernos sobre este tema ya que solo queremos remarcar la importancia de la ascesis y la mística.

En lo que respecta a la teología no daremos una explicación “dogmática” ya que no hace al tema, sin embargo resaltaremos una característica importante del oriente que lo diferencia de occidente, el énfasis que cada uno hace sobre aspectos de un mismo hecho religioso que es la vida Cristo; los occidentales suelen hacer hincapié en la cruz, la pasión y el dolor, en su parte más dramática, en cambio los otros se inclinan más por la encarnación, la unión divino-humana, la iluminación y la transfiguración. En pocas palabras, occidente enfatiza la parte humana de Jesucristo, mientras que oriente, la divina.

En este contexto espiritual es donde surge el icono en su estilo y no por una arbitrariedad del gusto o producto de una fase de la “evolución”, como sostienen buena parte de los historiadores del arte que en su mente parecen analizar todo bajo la visión de la Grecia post-aristotélica y del renacimiento, en donde el “realismo” y los criterios más subjetivos de belleza eran los que contaba para la expresión artística.

Nosotros no hablamos de “evolución” (ya que es un término bastante ambiguo y suele evocar conciente o inconscientemente teorías o ideologías filosóficas) sino de perfeccionamiento material. Como tampoco hablamos de subjetivismo estético sino de genio étnico (nada tiene que ver con el genio que del cual occidente se enorgullece, que es anárquico). Don de lo alto sin duda, que favorece a volcar hábilmente lo que se quiere expresar.

Todo esto no es un capricho nuestro porque, como veremos más abajo, hay reglas canónicas que debe seguir el artista y a su vez estas, obviamente, derivan de la tradición espiritual correspondiente. Muchos objetarían que en este tipo de formas artísticas o litúrgicas pueden verse caracteres étnicos y temporales ( que es cierto), por lo que se legitimaría el derecho de ser “hijos de nuestro tiempo” como pretenden los modernistas, o que los “dioses están pintados a imagen y semejanza de los hombres que los fabrican” como dicen los ateos y agnósticos para justificar sus posturas. A esto respondemos que el hombre, si bien tiene su parte espiritual, se encuentra en esta vida en el mundo material y temporal, por lo que es imposible que estos elementos no estén presentes de una u otra forma. Preguntamos a quienes piensen de esa manera si en verdad aquellos hombres que dieron a luz estas formas de arte sagrado y litúrgico tuvieron la intención de “ser de su tiempo”, o si estuvieron sujetos a una moda (tal como lo entendemos hoy en día). Responderemos entonces, como cualquier historiador bien sabe, que estudiar un hecho sin tener en cuenta la mentalidad de la época y peor aún, estudiarlo según la mentalidad del tiempo de uno, representa un obstáculo de tipo socio-cultural para conocer nuestro objeto de investigación.

De aquí se sigue que no pretendemos idealizar románticamente ningún pasado, sino ver los principios bajo los que actuaron aquellos hombres y precisamente estos “principios” son a los que se los puede tildar de eternos e inmutables, por lo menos a medida que los profundizamos.

La teología oriental dedicó un gran espacio a la espiritualidad de los iconos dando una significación al valor del culto de las imágenes, sin embargo ¿Cómo explicar el uso de imágenes cuando en la Biblia encontramos un supuesto rechazo a las mismas? Un pasaje revelador nos dice que los israelitas oían a Dios pero no lo veían en ninguna figura (ver Deuteronomio 4,12 y 15), por eso podemos afirmar que el icono (que viene del griego eikón, imagen) nació con Cristo, que “es la imagen de Dios invisible” (Colosenses 1,15) por lo tanto el Verbo divino cuando se hizo carne, o sea imagen, es representable. San Juan Damaceno, encarnizado enemigo del iconoclasmo dijo: “Cuando veas a aquel que no tiene cuerpo se hace hombre por ti, entonces podrás hacer una representación de su figura humana”. (10)

Es también totalmente licito representar a los santos, ya que Cristo renovó la naturaleza caída del hombre (por el pecado de Adán), dándole su lugar primordial que es el de imagen y semejanza de Dios.

Los iconos entonces no son simples representaciones o cuadros religiosos que solo se diferencian de cualquier otro retrato por el tema, sino que tienen un valor inmediato de mensaje espiritual. El icono nos invita y nos predispone a la contemplación para que podamos ver con los ojos de nuestro interior su mensaje espiritual, ya que la imagen en “si”, por su naturaleza profunda, permite ir mas allá de los que vemos con nuestra vista, y cuando decimos que “esta obra es bella” (en este contexto) queremos decir que es un soporte adecuado para ver mas allá de los visible y que nos recuerda y actualiza lo que estaba latente en nuestro espíritu.

En otras palabras, la imagen nos pone en contacto con Dios, con las realidades espirituales, cumpliendo la función de una “ventana” que nos lleva hacia mas allá de nuestros limites, hacia lo infinito celestial. Vemos el amor de Dios y sus dones.En palabras del papa San Gregorio Magno: “Una cosa es adorar una imagen; otra es aprender, gracias a la ayuda del símbolo, lo que tenemos que adorar”(11) de esta forma se ilustra que la imagen es un “soporte” sensible, un medio para llegar al fin.

Los occidentales por lo general cuando piensan en el arte cristiano se remiten a la mera función didáctica del mismo, por eso se ha dicho frecuentemente que las imágenes son “la Biblia de los pobres”, destinadas a los analfabetos o los menos educados. Sin embargo esto no puede ser del todo verdad cuando nos referimos a los iconos (y a cualquier otro arte tradicional) ya que los conceptos teológicos abstractos que representan y su canon en la técnica nos hacen ver la diferencia que existe con occidente posterior al renacimiento, en donde predomina el naturalismo y el estilo libre.

En cambio, el arte sacro oriental no pretende innovar, ya que siempre se basa en la fidelidad al “modelo”.

La cuestión del canon que hemos mencionado la podemos ver por ejemplo, en el VIII concilio ecuménico, que dice respecto la doctrina del icono que “no ha sido, en modo alguno, inventada por los pintores, sino que por el contrario, es una tradición confirmada y tradición de la Iglesia”. (12)

Tambien en la historia encontramos ejemplos sobre la cuestión del canon en la representación iconográfica, como en el caso del patriarca Joaquín, que exigió en su testamento que los iconos que se pintasen siempre según los modelos antiguos en contraposición a los modelos latinos o alemanes.

Otro punto es el papel del artista, el cual debía pasar por una preparación espiritual y ascética. Éste realizaba su trabajo bajo las indicaciones de un religioso siguiendo la idea de que el que hace la obra debe tratar de desinflar el ego para poder representar la idea tal como es y no según el capricho de las pasiones. Así el artista deberá hacer uso de su “arte” para ser los más exacto posible.

Un dato no poco importante sobre el artista, es su carácter anónimo en la mayoría de las ocasiones, cosa que contrasta con el exhibicionismo de los artistas modernos.

El pintor respeta el simbolismo vinculado con algunos colores, por ejemplo el rojo y el púrpura son símbolo de lo divino, mientras que el verde y el azul lo son de lo terrestre. Por eso Cristo es representado casi siempre con una túnica púrpura y se la suele mezclar con otra azul para mostrar su filiación divino-humana. En cambio la Madre de Dios, tiene un vestido azul de creatura, mientras que el manto de púrpura recuerda su relación y proximidad con lo divino.

También podemos ver, como ejemplo, que la morfología de los cuerpos representados no suele ser “realista” como las pinturas del renacimiento, ya que no se pretende tal cosa como ya hemos señalado. Asimismo las cabezas de las figuras pueden ser mas grandes en relación al cuerpo al igual que sus ojos, indicando la primacía de lo intelectual y de lo contemplativo, como también la tez de los rostros puede ser algo oscura o morena indicando un estado de transfiguración.

Finalizamos diciendo entonces que nada es arbitrario en los iconos, y el poder profundizar sobre los mismos es una buena oportunidad para entrar en el conocimiento simbólico.

Homero Basilio Reyes

NOTAS:

1. San Basilio el Grande, El Tesoro Espiritual, dir: P. Luís Glinca, Buenos Aires, Lumen, 1993, pag 10

2. Debemos recordar que la Iglesia Ortodoxa y Católica comparten los siete primeros concilios ecuménicos y tuvieron comunión entre sí hasta la separación que se produjo en el año 1054. Debemos también aclarar que también existen concilios locales.

3. La Filocalia es una recopilación de los textos más representativos de la tradición hesicasta, realizada en el siglo XVII por San Nicodemo el Hagiorita y el metropolitano Marcio de Corinto. Dicho conjunto de escritos son un “clásico” dentro del mundo ortodoxo, en lo que se refiere a ascética y espiritualidad.

4. Cita de: Dumitru Staniloaë, Oración de Jesús y Experiencia del Espíritu Santo, Madrid, Nancea, pag 100

5. Op cit pag 18

6. Entendemos por oración a la elevación de la mente a Dios; tanto esta oración como cualquier otra puede hacerse mentalmente, sin utilizar la voz; otro dato interesante sobre la técnica, es que también puede acompañarse con ejercicios de respiración. La “oración del corazón” tiene gran importancia en el mundo Ortodoxo porque posee el nombre de Cristo. Por otro lado, nos parece sorprendente que al leer literatura espiritual Ortodoxa, notemos que de una corta frase, se pueda sacar mucho; sin embargo esto no es raro en la mentalidad Oriental, sea cristiana o no.

7. Arte de la Oración, Compilación efectuada por: el Higúmero Chariton de Valamo, Buenos Aires, Lumen, 2005, pag 99

8. Relatos de un Peregrino Ruso a su padre espiritual (anónimo), Buenos Aires, Editorial Troquel,1997. pag 64 a 66

9. Op cit pag 66

10. Citado de :Sor María Donadeo, El Icono Imagen de lo invisible, Madrid, Nancea, pag 16

11. P.L. Glinca, La Madre Dios en los Iconos Bizantino-Eslavos, Buenos Aires, Lumen, 1991, pag 11

12. Citado de : Frithjof Schuon, Castas y Razas seguido de Criterios del Arte Universal, Barcelona, José J. de Olañeta, pag 59.


FUENTE: http://tostadora.blog.com/tag/el-icono-y-la-tradicion-espiritual-cristiano-oriental/


lunes, agosto 23, 2010

ENTREVISTA A SERGIO FRITZ EN MEDIAPINTA.CL

Escrito por Hackenberg para www.mediapinta.cl
Domingo, 22 de Agosto de 2010 17:06





Hay ciertos ámbitos del campo del conocimiento que, en el mejor de los casos, se nos olvidan, y que en el peor simplemente no tenemos noticia de ellos. Sergio Fritz Roa acumula, investiga y divulga una amplia gama de este tipo de material. Uno que se nos queda en el tintero, ya sea por calificarlo idiotamente de anacrónico, o por sencilla, pero no por eso menos culpable, ignorancia.

Le conocí de adolescente, buscando mayor información sobre Howard Phillips Lovecraft. Hace un año, quizás, encontré varios de sus sitios web, todos sobre temas en los cuales mi ignorancia es aterradora, pero me tranquilicé pensando que, en general, nadie domina ni de lejos un ápice de geografía sacra, sufismo, alquimia o hermetismo. El verano pasado le reconocí en una feria del libro. En su stand reconocí una obra de Hugo Correa, muy cara en ese momento. Me lo vuelvo a topar en www.lun.cl, respecto a la adaptación cinematográfica de «En las Montañas de la Locura». 

Mediapinta ahora le contacta para que diluya el velo. Fritz se mueve por territorios extraños, dentro de los cuales es un investigador exhaustivo. Ha sido invitado a congresos en Argentina; su novela «El Jardín de Trincheras» fue publicada en Italia, además de diversos artículos en el mismo país. Mantiene hace muchos años en la red la revista “Bajo los hielos”, y nunca ha dejado de moverse ni de meter las narices en temas que parecen extraños y lejanos pero que, a la luz de sus respuestas, se muestran como fundantes de todo un orden que implica el mundo en que vivimos. En los años en que lo conocí, Fritz regentaba la Liga Lovecraftiana Chilena. Ignoro si aún se mantendrá un club de esas características. Creo que hasta sería necesario un grupo anónimo que realizara rituales a la luz de la luna, en la ribera del río Mapocho, invocando a Yog-Sothoth. Pero las tendencias, ya se sabe, van por otros lados: vampiritos que no chupan cuellos, sino vergas. Entre otros adefesios. 

¿Cómo llegas a la literatura fantástica? ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas en ese ámbito? 

Hasta los quince años no leía casi nada de literatura. Sí leía, pero otro tipo de temáticas, especialmente religiones comparadas y mitología. Fue a través de un monográfico sobre el temible "Necronomicon", que editó en los años ‘80 la revista española “Mundo Desconocido”, cuando supe de Lovecraft, quien me acercaría definitivamente a la literatura general y especialmente fantástica. De inmediato vi en Lovecraft algo más que mero divertimento. Por primera vez supe que los relatos y novelas podían contener mucho más que simple invención. Y así, por ejemplo, pude percibir que los mitos y símbolos que hallamos en el mundo antiguo persisten de alguna manera sutil en la literatura, especialmente en la ficción fantástica. Al leer a Lovecraft -verdadera revelación- me interesé por el llamado “Círculo”, es decir sus amigos escritores, donde hallamos a algunos verdaderamente notables, como Clark Ashton Smith -autor de relatos exóticos y de horror puro-, Robert E. Howard -el creador de Conan, entre otros personajes no menos interesantes-, Henry Kuttner y Robert Bloch, amantes tanto de la ciencia ficción como del horror. También supe de los maestros y antecesores de H.P. Lovecraft. Ya había leído algún relato suelto de Poe, pero sólo ahora podía internarme con mayor afán en su mundo cargado de psiquismo, conflictos internos y presencias sutiles. También conocí a Arthur Machen, uno de mis favoritos, cultor de lo numinoso, que es precisamente la sustancia de los mejores relatos de Lovecraft; Lord Dunsany, con su onirismo extraterreno; William Hope Hodgson, con sus miedos marinos, y así otros muchos. También me interesan los argentinos Borges, Lugones y Marechal, quienes también deben considerarse autores fantásticos. En Chile, aún cuando es literatura más bien esotérica, rescato a Miguel Serrano, quien logra en libros como "Elella", "Nos: el libro de la resurrección", y "Quien Llama en los Hielos" un ambiente similar a lo mejor de la fantasía literaria. También me interesan Hugo Correa, Sergio Meier, Boris Calderón, Héctor Barreto, y otros menos conocidos.

Profesas una preferencia por Lovecraft, has incentivado de distintas maneras su lectura, ¿qué te provoca su obra, su figura como persona, sus tópicos de escritura? 

Me interesa Lovecraft por muchas razones. La primera, por ser un testigo cualificado de lo que vio. Fue una persona que vivió un periodo difícil de la historia de su país. Un momento decisivo, en que la inmigración a los Estados Unidos se hace masiva, en que las guerras mundiales azotan los pueblos, en que la ciudad se transforma en desmedro de los pueblos serenos de antaño; surge el verso libre, el cine. Lovecraft fue un testigo de todo esto, y aunque le causaba horror lo que veía, era muy sincero en decirlo. Su crítica a la modernidad es única. A diferencia de Oswald Spengler, u otros teóricos de la decadencia, Lovecraft ataca a lo moderno desde un punto de vista estético, pero total. El mundo moderno es abominable porque es… feo. Es decir su música, su arquitectura, su literatura, su organización social, etcétera, carecen de armonía; sólo persiguen el mero utilitarismo. Una segunda razón radica en su capacidad de crear mundos. En ello sólo Tolkien es comparable. Una tercera es el hecho de que une el pasado y el futuro. La magia y la ciencia. Es “retrofuturista”, o “arqueofuturista”. En ello es innovador. Qué mejor prueba de ello es el relato “Los sueños en la casa de la Bruja”, donde se mezcla magia con dimensiones no euclidianas; conjuros y matemáticas. Pero, tanto o más importante que las anteriores, es su uso de símbolos en la literatura. Aunque Lovecraft era inconsciente de ello, él estaba reviviendo miedos antiguos, utilizando símbolos poderosísimos que están en todas las tradiciones espirituales (el viaje iniciático, la caverna, el laberinto, las ciudades sacras), elaborando así un neo-gnosticismo. 

La poesía romántica anhela un pasado que mistifica a niveles sublimes, como lo que hace regularmente Hölderlin. ¿Cuánto han influido tales lecturas en el camino investigativo que has tomado? 

De alguna manera, mientras no encontramos nuestra esencia, somos un proyecto. En mi caso, con el avanzar del tiempo me doy cuenta de que hay mucho de espíritu romántico en mí. La lucha entre el Ideal y lo cotidiano me marca. Pero evito que ello sea mera huída. Sé que estamos aquí por algo. Algo más que el simple hacer. Estamos para el ser. Y ello implica una guerra sin cuartel con la ignorancia que vivimos. El error de los románticos es que sólo ven una parte de la realidad. 

La Metafísica —como concepto de cátedra y de la historia de la filosofía— surge como invento de Andrónico de Rodas, bibliotecario de Alejandría, quien, no teniendo título para una serie de manuscritos de Aristóteles, les bautizó “Metafísica”, por que iban luego de los libros de la Física. ¿A qué te refieres tú con ese concepto? 

La metafísica de la cual hablo es la que han definido personas como René Guénon y Frithjof Schuon, estudiosos de la llamada “escuela tradicional”. Es decir, de aquel conocimiento intuitivo que se refiere a la diferenciación entre Ser y No-Ser. Su principal manifestación es la doctrina de la Unidad, respecto a la cual he escrito un artículo que puede servir de introducción, a pesar de que se refiera al Zoroastrismo, una de las religiones más antiguas que aún perduran. Hay un conocimiento relativo al orden cósmico (cosmología), otro al hombre (antropología), y uno a la Realidad Suprema (metafísica). 

América secreta y Santiago oculto. 

Sergio Fritz recuerda a algún atormentado investigador de las historias de Lovecraft. Uno de aquellos ratones de biblioteca que resisten al horror sólo para poder contarlo, y que han sido llevados hasta ese trance por su obsesiva curiosidad. Fritz ha estudiado la geografía de un modo distinto; fue tras la Ciudad de los Césares, conoce una faceta secreta de Santiago, ha comprendido al Islam desde otro ángulo, y siempre sale con algo entre manos. O por lo menos con algo que explicar: 

Si uno ve el mundo como algo sagrado -tal como debiéramos verlo, no desde una visión materialista-, entendemos que hay lugares que poseen una función espiritual precisa, que los ubican en un rol preferencial respecto a otras zonas. Por ejemplo Roma, para los cristianos, o Mekka, para los musulmanes, o el Ganges, para los hinduistas. Cada comunidad tiene sus centros. Y así como los hay primarios, otros son secundarios, de menor importancia. Muchos de los centros espirituales fundamentales se han ido haciendo más esquivos. Por ejemplo, Aghartta. O en Sudamérica, la mítica Ciudad de los Césares. Ello obedece al oscurantismo del plano espiritual en que vivimos. Por algo sólo los puros -un Parsifal, por ejemplo- pueden acceder a ellos. La geografía sacra estudia dichas temáticas para reconducir al hombre a su comunión con el paisaje. 

Causó cierta efervescencia tu descubrimiento de los mapas líticos en donde se representa América. Explícanos qué son estos mapas, cómo se han conservado, y sobre todo quiénes los habrían construido. 

Cuando uno empieza cierta búsqueda, las cosas también se nos acercan. Es decir, se genera una especie de atracción recíproca. Así me ocurrió con dichos objetos líticos. Voy a ser muy franco acerca de esto. No quiero que se genere una idea errada. Lo primero: no puedo asegurar que se trate de mapas líticos. Siempre he hablado de “posibles mapas líticos”, acentuando lo de posibles. Ciertamente sería una coincidencia única que todos hayan sido hallados en el mismo lugar (en un fundo cercano al monte Mocoén, al norte de la ciudad de Los Andes). Pero tampoco puedo afirmar que son creaciones humanas. De ser esto último, habría que revisar varios dogmas de la arqueología e historiografía americana. Los antiguos pueblos andinos no serían tan simples como ambas ciencias los suponen. Pues, ¿cómo podrían haber obtenido el conocimiento para trazar mapas de un continente? Pero más allá del debate acerca de si son o no elaboraciones humanas, el hecho es que están allí, mostrando los contornos de América. De todas formas, no es la primera vez que se encontrarían, aunque con ciertas características diferentes. De ser realmente confecciones humanas los dibujos de las piedras de Ica del doctor Cabrera y el mapa pétreo de mi compatriota Videla, habría otros casos de interés. Posiblemente más importante que estos posibles mapas líticos sea mi descubrimiento de megalitos en El Quisco. Esto no admite duda y ayuda a replantear la historia de los pueblos costeros. Además permite barajar la posibilidad de presencia inka, pascuense u otra, en la costa chilena central.

Afirmas con seguridad que un sitio mítico, como la Ciudad de los Césares, en efecto existe. ¿Tu postura responde a una seguridad empírica o a una deducción intelectual? 

Sí, en esto soy categórico. No me cabe la menor duda al respecto. Hay suficientes relatos que aseveran lo anterior. Además no creo que jesuitas como el Padre Mascardi, quien era un gran estudioso, políglota y excelente explorador, se hayan dejado embaucar por meras fantasías. Tampoco el arqueólogo Francisco Fonck, quien, dentro de los más conocidos, sería uno de los últimos buscadores. Él dio una clave al decir que la búsqueda del Grial en Europa tenía su correlato sudamericano en la Ciudad de los Césares. Y yo agregaría algo: El destino de América tiene que ver con esto. Los mitos son realidades concretas, en el sentido dado por los que lo viven, como lo entendió uno de los pilares de las religiones comparadas, el rumano Mircea Eliade. Realidades que hacen participar a los hombres de un estadio superior, por cuanto lo conectan con una fuerza no humana. Yo también he buscado la Ciudad. Y he sentido la presencia de sus seres. Para mí esto es suficiente. Algo de ello está en mi novela "El jardín de trincheras". 

Como muy bien mencionas en varios artículos, siempre ha existido la conciencia de ciertos lugares ocultos, dotados de un sentido transcendental, o contenedor de ese sentido. Histórica o legendariamente, ¿de dónde viene tal certeza, tan comúnmente aceptada pero rechazada de plano, cuando se la intenta sacar a flote? 

Efectivamente, esto no es nuevo y es común a las sociedades tradicionales -tradicional en un sentido guenoniano. Es un mito. Pero reitero que mito en tanto idea-fuerza que nos comunica con un aspecto de lo Trascendente, no como mito-mentira. Al ser mito, es algo que está más allá del tiempo. Estos lugares normalmente están en cuevas o en cerros inaccesibles. Ello es una forma de protección. Quien tiene el corazón puro, no obstante, siempre podrá penetrarlos. 

Desde que leí la novela de Lovecraft "En las montañas de la locura", hace ya varios años, cada vez que sé de alguna noticia relacionada con la Antártica me dan escalofríos. Me da la impresión de que hay ciertos lugares que no deberían ser hollados por pie humano, so pena de descubrir cuestiones que no por nada se han mantenido ocultas. Esto imprime una función corruptora a la humanidad, en el concierto universal. ¿Qué piensas al respecto? 

Lovecraft tuvo intuiciones impresionantes. A través de los sueños viajaba a lugares a los que nunca fue en el plano físico. Su descripción de la Antártica es tan vívida que un explorador no podría haberlo hecho mejor. ¿Cómo pudo intuir la presencia de algo oculto, pero pernicioso allí? No es suficiente su lectura del "Arthur Gordon Pym", de Edgar Poe. Estoy seguro de que supo algo más. En general, la Antártica es el centro sexual del mundo. Así se lo dice a Miguel Serrano, otro iniciado en el Mito Polar, su maestro. Y creo que efectivamente es así. Al ser el centro sexual de la Tierra, resulta un cúmulo de energías que, como la serpiente Kundalini de la Yoga, puede desatar terribles consecuencias sino son bien empleadas. El centro intelectual de la Tierra estaría ubicado en el norte, y correspondería a la Hyperborea mencionada los griegos. Pero hoy está oculto, posiblemente sumergido en casi su totalidad. Con el pronto desplazamiento de los polos, la función espiritual de “cabeza del mundo” debiera radicar en la región antártica. Por ello es que Chile y Argentina tienen un valor inmenso en lo que será la construcción de una nueva humanidad. No por nada se dice que las energías de los antiguos centros ubicados en los Himalaya se han desplazado a Los Andes. 

A pesar de que sus investigaciones lo encumbran muy alto, Fritz ha puesto los pies muy bien en tierra, en Santiago de la Nueva Extremadura. La ha recorrido poniendo los ojos donde nadie más, haciendo descubrimientos significantes de un saber arcano y siempre soslayado, pero que se muestra claramente al ojo entrenado. Santiago es una ciudad asombrosa desde muchos ángulos. Tú has iniciado una serie de recorridos tras ciertas pistas de su origen hermético. Cuéntanos acerca de tus hallazgos y sus significados. 

Efectivamente. Es bueno escucharte. Muchos santiaguinos suelen decir que esta ciudad es horrible. Pero tras el Santiago de ruido, Transantiago y malls, existe una ciudad maravillosa, que esconde secretos. De mis investigaciones he podido constatar la presencia del Hermetismo en casas como la del grupo artístico “Los Diez”, ubicada en calle Santa Rosa, a pocas cuadras de la Alameda Bernardo O’Higgins, y en la “Casa Edwards Matte”, que hoy es parte de la Universidad Alberto Hurtado. Fue precisamente esta importante Universidad la que me contrató para realizar un estudio simbólico sobre dicho inmueble. Ya desde afuera pude apreciar elementos simbólicos alquímicos y masónicos; pero una vez que tuve permiso para revisar todas las dependencias de dicho edificio, mi sorpresa fue inmensa. No se trataba de simples objetos aislados, sino de un plan con sentido hermético impresionante. Ismael Edwards Matte era lo que los alquimistas llaman un “adepto”, es decir, un poseedor de las llaves del conocimiento hermético. Así lo demuestra su construcción, en la que participó además el misterioso arquitecto Federico Bieregel. Fruto de este trabajo fue un texto que entregué a la universidad mencionada, junto a muchas fotografías. Espero pronto escribir sobre dicha casa en un libro que debiera titularse algo así como “Alquimistas y Hermetistas en Santiago de Chile”. Otro descubrimiento importante me parece la existencia de un culto al “Green Man”, el hombre verde de la tradición céltica y medieval. Ello se encuentra en la arquitectura de varios edificios antiguos de la capital. Se trata de un “dios” de la naturaleza, el principio de germinación. Durante quince años he ido recopilando material al respecto. Tengo ya dos carpetas con notas, fotografías, recortes de diarios, etcétera. Es parte de un trabajo acerca de la historia de la alquimia y el simbolismo hermético en nuestra patria, pero que espero extender a países como Argentina, Uruguay y Perú, donde estos saberes también poseen una presencia que aún no se estudia.

Sigamos en éste territorio. Cuéntame de la visita de Alfred Paraf a Chile a principios del siglo pasado, y de sus intentos por convencer a la clase dirigente de su capacidad alquímica. 

Paraf era un químico alsaciano muy peculiar. En Estados Unidos fue el primero en producir la margarina, pero pronto allá tuvo problemas con la ley. Luego vino a Chile, donde existió una gran expectativa inicial, y luego una serie de acusaciones de fraude que lo llevarán a emigrar a Perú, donde morirá. Se pretendía conocedor de una fórmula que podía transmutar la escoria en oro a través de ciertos procesos industriales. Lo novedoso del caso es que en Chile logró captar el interés de gente relacionada con la mineralogía, personalidades cultas y relacionadas con el poder. Paraf ofreció su método al gobierno de la época, e incluso les entregó oro obtenido por sus procedimientos. La historia suele decir que era un timador sin más. Pero hay ciertos hechos que quedan sin respuesta. Por ejemplo, ¿cómo se explica que gente relacionada con la mineralogía, y que presenciaron la transmutación, hayan aseverado que lo producido en el laboratorio, a través del método Paraf, fue efectivamente oro? ¿O que el alsaciano haya solicitado a expertos químicos un peritaje de su procedimiento, sin que su solicitud haya sido aprobada por los científicos? Esto de la producción de oro por métodos alquímicos, o más precisamente arquímicos (Fritz insiste en la diferencia de estas ciencias que hace un tal Fulcanelli en "Las Moradas Filosofales"), y presentada a la publicidad, es similar a lo que ocurrirá un tiempo después en Francia con Alphonse Jobert, otro químico misterioso, de quien algunos creen que podría ser el legendario Fulcanelli, el cual desaparece también de la historia, como si la tierra se lo hubiese tragado. De Paraf en Perú no sabemos nada, salvo que murió en la pobreza.

Introducción a Oriente para meros occidentales. Pareciera existir una intención unificadora en las distintas fuentes mitológicas de las que te nutres. Me refiero a un nudo en el cual todas ellas se cruzan. Esa es la sensación con la que quedo luego de revisar tus artículos, ¿me podrías explicar esos puntos centrales donde convergen tus investigaciones y textos? 

Sí, aunque tal vez pareciera muy disímil interesarse por un autor conocido como maestro de horror, cual es Lovecraft, y a la vez por la alquimia, el sufismo, la geografía sacra, etcétera. Hay una búsqueda común en todo ello. Y dice relación con el desciframiento de ciertas verdades “ocultas”, a las cuales se puede acceder sólo con la gnosis. En general hay dos centros de interés. La literatura fantástica (especialmente Lovecraft, Machen, Blackwood, Dunsany, Ashton Smith) y el esoterismo puro. Digo puro porque en la literatura fantástica, como en otras áreas, es admisible una interpretación esotérica; pero aquí me refiero al esoterismo como vía en sí, no como hermenéutica. Dichos caminos convergen en algún punto. La literatura por la literatura para mí no es suficiente. Tiene que poseer un contenido que me diga algo más. 

Un lector apurado podría pensar que tus textos versan sobre temas marcadamente anacrónicos, como por ejemplo la alquimia. ¿Qué opinas? 

No me interesa lo anacrónico, sino lo que se alimenta de una sustancia eterna. Por cierto, tal saber se difundía de manera más clara en tiempos pasados, cuando había un orden que velaba por lo espiritual y no por el individualismo o el materialismo actuales. Pero, de alguna forma, la Luz busca una manera para permanecer. La misma alquimia, por ejemplo, si bien es cierto tuvo su auge en Occidente durante la Edad Media y el inicio del Renacimiento, aún goza de buena salud, y los amantes del Arte Real existen por todas partes, incluso en Chile, donde intento difundir esta ciencia sagrada. Respecto a nuestro país, una de mis labores consiste en rastrear la presencia hermética en sus personajes, sus símbolos, sus monumentos; para sorpresa de muchos he podido establecer, aunque de manera esquemática y no definitiva, algunos hitos de lo que podría ser una “Historia de la Alquimia en Chile”. La alquimia, al ser la ciencia de la transmutación del sí, no tiene tiempo. Mientras existan hombres en la Tierra, habrá seres que deseen obtener una depuración y una transformación. 


Por favor, aterrízanos el sufismo. Explícanoslo como si fuéramos lo que somos: Occidentales. 

El sufismo, o tasawwuf, es el esoterismo islámico, es decir, la esencia misma del Islam. Su equivalente podría ser la kabbalah, en el judaísmo, y el rosacrucismo auténtico, en el cristianismo. En general es una profundización de las enseñanzas islámicas, que atiende más al espíritu que a la letra. Otra definición del sufismo podría ser aquella senda que busca limpiar las asperezas del yo (ego) para así poder amar directamente a Dios. El sufismo es ante todo una senda, un camino. Se manifiesta en órdenes o cofradías (denominadas turuq), donde hay un sabio o guía (shaykh) que da instrucciones espirituales a los miembros del grupo, como por ejemplo una recitación especial. El método común es el dikhr, que se hace normalmente a través de repetición de palabras o de frases sagradas. 

El Islam, de manera generalizada, se ha convertido en una amenaza pública. Como antes lo fueron los rusos, o cualquiera que fuese el “enemigo” de turno de EE.UU. ¿Qué opinas de tal manipulación e ignorancia? 

Es lamentable, por cierto. Decir o mostrar al Islam como sinónimo de terrorismo es gravísimo. No se puede culpar al Islam de la estupidez de algunos musulmanes, como tampoco se puede enjuiciar al cristianismo por la pedofilia de algunos sacerdotes. El fanatismo, por lo demás, está no sólo en musulmanes, sino también en cristianos, hinduistas, ateos, etcétera. Está en la política, en la TV, en el fútbol… Hay muchas pruebas que indican que el Islam no se trata de una religión violenta o de ignorancia. Por el contrario, detuvo prácticas monstruosas como la esclavitud, o el matar a las hijas sólo por ser mujeres. El Islam contiene una enseñanza de respeto a los cristianos, judíos, sabeos y en general a los monoteístas. Pero ello puede ampliarse a las otras comunidades y también a los no creyentes. El mismo Qur´an (Corán) dice que no puede haber coacción en materia de religión; y también que si uno llama al Islam y no hay respuesta, se debe dejar a la persona; es decir, no violentarla. Obviamente no todos los musulmanes han cumplido estas prescripciones. Y el Islam se debate hoy entre uno puritano e intolerante (wahabí), y uno pacífico y mayoritario, el cual, de no transformarse en algo light, puede brindar mucha riqueza espiritual. El Islam es la religión que más crece, porcentualmente hablando, y creo que esa es una razón suficiente para que algunos deseen atacarla. El Islam prohíbe la usura, y el capitalismo es un sistema económico basado en el interés usurero. 

En un contexto de apertura mental y de búsqueda espiritual, ¿cómo evalúas el uso de psicotrópicos que faciliten tales estados? ¿Son una suerte de simples atajos químicos que le quitan peso al resultado? 

No soy quién para hablar de ese tema. Sólo puedo decir que la sabiduría ancestral permitía cierto uso de sustancias alucinógenas. Pero ello en ritos, y con la presencia de un maestro. Hoy, ¿se lo hace con el mismo fin y medio? 

Y me quedo pensando que me gustaría compartir una estampilla de LSD con este tipo y vislumbrar la lejana Kadath, o la hundida R’lyeh, aminorar el paso del tiempo, redescubrir el mundo, convertir el oro en aire; buscar las certezas donde todos afirman que no hay más que añejos cuentos...

FUENTE: http://www.mediapinta.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=204:entrevista-a-sergio-fritz-roa&catid=58:sergio-fritz-roz